|Nuevos casos de hostigamiento y amenazas a activistas y defensores de DH en Chiapas |
| | Autor(a): FaryBar
| Fecha: 9:23am Jueves 9 Febrero 2006
| Categoría: Por La Sexta y La Otra Campaña |
El Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Lasa Casas, en los últimos días ha recibido dos nuevas denuncia de hostigamiento y amenazas a una activista social, Marisa Kramsky, quien fue amenazada de muerte, y otra de un defensor de derechos humanos, Mario M. Ruiz, quien fue perseguido y amenazado, al parecer por las actividades que realizan.
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Boletín 03, San Cristóbal de Las Casas, 09 de febrero 2005.
El día viernes 20 de enero del presente año, entre las 12 y 14 horas del día, se presentó al negocio de lavandería de Marisa Krasmky, conocida activista social de San Cristóbal de Las Casas, un hombre, quien al parecer se llama KEVIN MALDONADO, solicitando se le diera servicio de lavandería a una ropa que llevaba consigo Al día siguiente, sábado 21 de enero, entre las 18 y 19 horas, se presentó de nuevo el supuesto cliente, quien solicitó se le entregará la ropa. En está ocasión fue atendido por el hijo de Marisa, de nombre Yksmark Kramsky Espinosa, cabe señalar que en está ocasión el presunto cliente acudió acompañado por dos personas más.
El supuesto cliente aún sin ver el estado de la ropa comenzó a reclamar, afirmando que la ropa estaba mal lavada, exigiendo se le permitiera entrar en la casa para poder contar y revisar la ropa, según testimonio de Marisa, cuenta que: “Yksmark me avisó y de inmediato acudí al lugar, preguntando al supuesto cliente en qué le podía servir, a lo que éste contestó que “para nada que por que ni su ropa había podido lavar bien”, y que me va acusar a PROFECO, entonces le dije que si no estaba conforme con el servicio le iba a lavar nuevamente la ropa, y fue cuando el supuesto cliente empezó a amenazar, dijo: “los voy a chingar”, “los voy hacer polvo”, “los voy a acabar”, “voy a cerrar esta chingada lavandería”, (el supuesto cliente) molesto aún más, mientras amenazaba diciendo: “te voy a matar”, hizo un movimiento como buscando un arma en su cintura y al no encontrarla se echó para atrás y continuo buscando alrededor de su cintura, y al tampoco encontrarla ordenó a uno de sus acompañantes: “ve al carro y trae la pistola para matar a esta cabrona”.
En ese momento el supuesto cliente: “con su mano izquierda tomó mi antebrazo derecho y con su puño derecho me tiro un golpe a mi rostro que pude esquivar, y de inmediato el agresor tiro otro golpe con su puño izquierdo, y otra vez me pude esquiva. Pude soltarme del agresor, luego él y sus acompañantes arrebataron su ropa y continuo insultándome y amenazándome de muerte, le dije a mí hijo que avisara a la policía y el agresor dijo “llámalos por que enfrente de ellos te voy a matar” entonces tome mi teléfono celular y fue donde el agresor empezó a retirarse gritando que:”voy a regresar y los voy a matar”, el agresor subió a una camioneta Nissan color gris y se fue con sus dos acompañantes.
En otro hecho, el pasado 2 de febrero, Mario M. Ruiz colaborador de La Comisión de Apoyo a la Unidad y Reconciliación Comunitaria (CORECO), fue hostigado por personas desconocidas quienes lo siguieron en un vehículo y lo amenazaron, al parecer por las actividades que realiza.
Mario M. Ruiz denunció el pasado 3 de febrero ante el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, que mientras él iba conduciendo su vehículo en esta ciudad aproximadamente a las 20 horas, en la calle Benito Juárez, a la altura de Venustiano Carranza, se le “cerró” una camioneta color negro sin placas, suceso que el mismo Mario consideró sin relevancia.
Más adelante, a la altura del templo de San Diego, sobre el boulevard Juan Sabines, le volvieron a cerrar el paso con la misma camioneta tipo pick up, Mario menciona que: “de la camioneta bajó una persona morena como de 1.70 m. de estatura, fornido, con un corte de cabello tipo militar, traía una camiseta rojo con negro, con apariencia de estar sucia, el cual me dijo: “¿Qué quieres con nosotros?” a lo que respondí: “Yo qué le estoy haciendo, señor?”. – “Te vamos a madrear cabrón. Bájale a lo que haces” y otras muchas groserías. “Bájate cabrón, puto”, repitiéndolo varias veces”.
Posteriormente bajo el conductor de la misma camioneta negra, quien tenía una apariencia similar a la primera persona que lo insultó y amenazo, el conductor se le acerco y le dijo: “Mira quien soy”, acto seguido subió al vehículo junto a su compañero y se fueron. No fue todo, Mario señala que: “Yo seguí mi camino hacia la gasolinera y luego por el Eje 2, por la Colonia 5 de Marzo, donde me estacioné, estando ahí, volvieron a pasar hablando muy fuerte, pero no entendí lo que decían; supuse que me iban siguiendo. Los dejé pasar y se fueron por el periférico rumbo a la colonia Maya”.
Debido a las denuncias presentadas ante este Centro de Derechos Humanos, nuestra institución ha hecho del conocimiento del Lic. Juan de Dios Olivares Rojas, Sub Fiscal de la zona Altos, lo sucedido a Marisa Krasmky ; en el caso de Mario M. Ruiz se hizo del conocimiento del Lic. Mariano López Pérez, Sub Fiscal de la Sub Procuraduría de la Zona Indígena; a los dos Sub Fiscales se les solicitó realicen las investigaciones pertinentes, además de solicitar medidas para garantizar la seguridad e integridad de Marisa Kramsky y Mario M. Ruiz.
A estos hechos los une el contexto de los trabajos de la Otra Campaña, pues tanto Marisa como Mario tiene en común que han participado en actividades relacionadas con esta; lo sucedido a Marisa y Mario no podemos verlo como hechos aislados ya que les anteceden los ataques a la integridad física y amenazas de muerte en contra de Gustavo Jiménez, Gabriel Ramírez, Georgina Rivas, Miguel Ángel García, y Silvia Vázquez, esta última colaboradora del Frayba, todos ellos sucedidos en los últimos tres meses.
Las amenaza y atentados refleja un clima de inseguridad y persecución a las personas que trabajamos en la iniciativa de la Otra Campaña y la defensa y promoción de los derechos humanos en Chiapas, mismas que se denuncian y que al día de hoy no vemos ninguna respuesta afirmativa de las autoridades para garantizar nuestra labor, lo que puede generar mayor violencia e impunidad.
Es por ello que hacemos un llamado urgente a la sociedad civil nacional e internacional a solidarizarse con la labor de los y las activistas sociales y defensores/as de derechos humanos en Chiapas, exigiendo a las autoridades estatales y federales las garantías para realizar nuestra labor sin amenazas, ni limitaciones de ningún tipo, como lo consagra la Declaración sobre el derecho y el deber de los individuos, los grupos y las instituciones de promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales universalmente conocidas; así como a estar atentos de lo que pueda suceder en adelante. |
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